
¿Es seguro viajar a Costa Rica?
Los riesgos que más preocupan a los viajeros no siempre son los más importantes.
Costa Rica es uno de los países más seguros de América Latina. Sin embargo, muchos viajeros que la visitan por primera vez se preocupan sobre todo por las serpientes, las arañas o la delincuencia. En realidad, los riesgos más habituales son mucho menos llamativos: las quemaduras por el sol, las corrientes marinas, conducir de noche o bañarse cerca de la desembocadura de un río. Después de varios años viviendo en Costa Rica y ayudando a cientos de viajeros a planificar su viaje, estos son los temas de seguridad de los que más hablo.
Los principales riesgos que conviene conocer
La buena noticia es que casi todos pueden evitarse con un poco de preparación y sentido común.
No subestimes el sol tropical
Muchos visitantes no se dan cuenta de lo fácil que es quemarse con el sol en Costa Rica. La temperatura resulta agradable y da una falsa sensación de seguridad. Sin embargo, el país está muy cerca del ecuador y el índice UV alcanza con frecuencia valores de 12 a 14, niveles que la mayoría de los países nunca registran, ni siquiera en pleno verano. La piel sin protección puede quemarse en menos de veinte minutos, muchas veces antes de que te des cuenta.
Mi consejo: si vas a pasar tiempo en la playa, especialmente con niños, lleva un sombrero y una camiseta con protección solar. Protegen mucho mejor que la crema solar por sí sola. También es recomendable comprar la crema antes del viaje, ya que en Costa Rica suele ser bastante más cara.
Las corrientes de resaca son un peligro real
Las playas del Pacífico costarricense pueden tener fuerte oleaje y corrientes de resaca, incluso cuando el mar parece tranquilo. Ten especial cuidado en las playas sin servicio de socorrismo y evita bañarte si no estás seguro de las condiciones. Si una corriente te arrastra mar adentro, mantén la calma y nada en paralelo a la costa hasta salir de ella.
Si tienes dudas sobre una playa, pregunta a un habitante o al personal de tu alojamiento antes de entrar al agua.

Evita conducir de noche
Es uno de los errores que más veo en los itinerarios organizados por cuenta propia. De noche, la niebla o las lluvias intensas reducen mucho la visibilidad. Los baches y los resaltos son difíciles de detectar y no es raro encontrarse vacas o caballos en carreteras sin iluminación. Por eso, todos los itinerarios que preparo están pensados para evitar conducir después del anochecer.
Si vas con retraso, la mejor decisión es sencilla: detente, pasa la noche donde estés y continúa el viaje a la mañana siguiente. Siempre es más seguro que seguir conduciendo en la oscuridad.
Para más información, consulta la Guía para conducir en Costa Rica.
No te bañes cerca de la desembocadura de un río
Es un consejo que sorprende a casi todo el mundo. Los cocodrilos suelen concentrarse en las zonas donde los ríos desembocan en el mar. Son lugares donde encuentran alimento con facilidad, aunque el agua parezca tranquila y haya otras personas bañándose. Las desembocaduras de los ríos Tárcoles y Térraba son las más conocidas, pero hay muchas otras tanto en la costa del Pacífico como en la del Caribe.
Si no tienes claro si estás cerca de la desembocadura de un río, lo mejor es no entrar al agua.
Ver cocodrilos en libertad es una experiencia inolvidable... siempre desde una distancia segura. Descubre dónde observarlos en la página Fauna de Costa Rica.
Presta atención al caminar por los senderos
Costa Rica alberga varias especies de serpientes venenosas, pero los encuentros con turistas son extremadamente poco frecuentes. Permanece en los senderos señalizados, utiliza calzado cerrado, evita meter las manos donde no puedas ver y nunca molestes a los animales. Estas sencillas precauciones son suficientes para prácticamente cualquier excursión.
¿Quieres saber dónde observar animales de forma segura?
Los ríos pueden crecer muy rápido durante la estación lluviosa
Entre mayo y noviembre, un río que por la mañana apenas cubre los tobillos puede aumentar más de un metro de nivel en menos de una hora. Muchas veces la lluvia ha caído varios kilómetros río arriba y no puedes verla. Si el agua baja con fuerza o se vuelve turbia, no intentes cruzarla.
Cuando preparo un itinerario, siempre intento programar los cruces de ríos por la mañana, antes de las lluvias de la tarde.
No dejes objetos de valor a la vista
Antes de viajar, muchas personas se preocupan por la delincuencia. En la práctica, el problema más habitual son los pequeños robos oportunistas. Teléfonos, cámaras o mochilas visibles dentro de un coche o sin vigilancia en la playa son los objetivos más frecuentes, sobre todo en Jacó, el centro de San José y Tamarindo. Con unas pocas precauciones es fácil evitar este tipo de situaciones.
La mayoría de los alojamientos que recomiendo se encuentran en zonas mucho más tranquilas, donde estos robos son poco habituales.
No toques lo que no conoces
Costa Rica alberga miles de especies de plantas, hongos, insectos, anfibios y otros animales. Algunas plantas pueden provocar fuertes irritaciones al contacto, ciertas orugas tienen pelos urticantes y los colores llamativos de algunas ranas son una advertencia para los depredadores. La mejor forma de disfrutar de la naturaleza es admirarla sin tocarla.
Mi regla es muy sencilla: si no sabes qué planta o animal tienes delante, no lo toques. Evitarás riesgos innecesarios y contribuirás a conservar la naturaleza tal como la encontraste.
En resumen
Costa Rica es uno de los destinos más seguros de América Latina y millones de viajeros recorren el país cada año sin sufrir ningún incidente.
Los riesgos mencionados en esta página existen, pero también son fáciles de prever. Conocerlos antes del viaje suele ser suficiente para evitarlos.
Por eso, cuando diseño un itinerario, no solo pienso en los lugares más bonitos. También tengo en cuenta los tiempos de conducción, las playas más seguras para bañarse, la época del año, las condiciones climáticas y la ubicación de cada alojamiento.
Un viaje bien planificado no es menos aventurero. Simplemente permite disfrutarlo con mucha más tranquilidad.
La fauna merece respeto, no miedo
Una de las preguntas que más me hacen es muy sencilla:
«¿Debo preocuparme por las serpientes, las arañas o los escorpiones?»
Es una preocupación totalmente comprensible. En realidad, la mayoría de los viajeros no teme encontrarse estos animales en plena naturaleza. Lo que realmente les preocupa es encontrar uno en la habitación, en el baño o dentro de los zapatos.
Lo cierto es que eso ocurre muy pocas veces. Los hoteles y lodges que recomiendo están limpios, bien mantenidos y diseñados para impedir la entrada de insectos y reptiles. Igual que ocurre con los mosquitos, basta con no dejar puertas o ventanas completamente abiertas cuando no estés en la habitación.
Costa Rica tiene serpientes venenosas, arañas y escorpiones, pero los accidentes graves que afectan a viajeros son excepcionalmente raros. La inmensa mayoría ocurre entre personas que trabajan en zonas rurales, no entre turistas que se alojan en hoteles o recorren senderos señalizados.
Las mismas precauciones que siguen los guías locales cada día suelen ser más que suficientes: llevar calzado cerrado, mirar por dónde caminas y dejar siempre tranquilos a los animales.
Con estos hábitos, los animales dejan de ser una preocupación y se convierten en uno de los recuerdos más especiales de un viaje por Costa Rica.

El respeto debe ser mutuo
Cuando observamos animales salvajes no solo debemos pensar en nuestra propia seguridad. También debemos proteger la suya.
La piel de una rana absorbe todo aquello con lo que entra en contacto: crema solar, repelente de insectos o incluso las sustancias naturales presentes en nuestras manos. Un simple contacto puede poner en peligro su salud.
Lo mismo ocurre con los perezosos. Su aspecto invita a acariciarlos, pero manipularlos les provoca un estrés enorme que puede tener consecuencias muy graves.
Los colibríes son todavía más delicados. Su corazón late tan deprisa que un susto puede llegar a ser fatal.
La regla que doy a todos los viajeros es muy simple: observa, fotografía y admira... pero no toques.
Así protegerás a los animales, también te protegerás tú, y cada uno permanecerá en el lugar que le corresponde.
¿Listo para organizar tu viaje?
Planificar bien un viaje no consiste solo en descubrir los lugares más bonitos de Costa Rica. También significa evitar pequeños errores que pueden estropear unas vacaciones: elegir playas seguras para bañarse, limitar los trayectos nocturnos, tener en cuenta la época del año o escoger los alojamientos adecuados. Eso es exactamente lo que hago al diseñar cada itinerario personalizado, para que puedas preocuparte menos... y disfrutar mucho más de Costa Rica.